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La justicia comienza con el que está a tu lado: La revolución silenciosa de Nacidos Para Triunfar.

Updated: May 30

Fotos y Texto por Karen Moe

Traducción al español por Habacuc Morales




La presencia de la injusticia es más descarada que nunca y la posibilidad de cualquier solución a largo plazo puede ser desalentadora, sin mencionar lo aplastante. La extrema derecha está luchando por mantener su poder a toda costa lo cual, por supuesto, afecta a los países más desfavorecidos de nuestro mundo y siempre se traduce en violencia.

Es bien sabido que México no es nada ajeno a la violencia. Tener el infortunio geográfico de compartir una frontera con los Estados Unidos y su hambre insaciable de narcóticos, ser el último eslabón para el transporte de cocaína desde América del Sur, estar devastado por las guerras territoriales de los cárteles enemigos de drogas y plagado de un gobierno notoriamente corrupto, el miedo y la violencia son una constante en la vida del mexicano promedio. Naturalmente, los mexicanos menos privilegiados son los más afectados y los más vulnerables son los jóvenes de los barrios más pobres de México.



Juan Pablo García Aguiñaga, (JP) ha dedicado su vida a mitigar la explotación de los niños y adolescentes de su país. Fundador de la ONG Nacidos Para Triunfar con sede en Monterrey, JP y su equipo de liderazgo trabajan en la zona cero de la guerra contra las drogas en México. Al inter-actuar directamente con los residentes de los barrios empobrecidos de Monterrey, están en constante contacto con aquellos que son las presas de los cárteles para ser reclutados como soldados de infantería, estos son, los adolescentes.


Si uno pasa algún tiempo en estos barrios lúgubres, es completamente comprensible que un joven pueda ser seducido por el estilo de vida del cartel lleno de dinero y estatus, pero igualmente letal. Estos niños no tienen nada. Algunos están hambrientos, todos provienen de familias con violencia en el hogar, algunos no tienen padres en absoluto, y algunos beben tiner para no sólo tener el alivio del escape momentáneo de una vida que se siente sin esperanza, sino también para aplacar su hambre literal.



JP está tan cerca de esta epidemia de pobreza juvenil y violencia de cárteles como uno puede llegar a estarlo: él solía ser uno de estos niños. JP dejó su casa a la edad de siete años para buscar trabajo. Nunca regresó. Se involucró en drogas y violencia y terminó trabajando para una pandilla local de Nuevo León que estaba conectada con el cártel de Caro Quintero. Pero, JP salió; y con él, su deseo de promover la reforma y la justicia desde su origen—el lugar del que él había venido.


Con la fundación de NPT en 2011, JP comenzó a detener la violencia donde comienza. Desarrolló un programa de reforma de nueve meses que comienza con un diagnóstico del vecindario para señalar los centros de actividad de pandillas. Estas pandillas (o clikas) están formadas por niños de 12 a 18 años y, por lo general, no están muy involucrados en el crimen organizado, aún. Una vez que hace contacto con los jóvenes y gana su confianza, el equipo de NPT comienza a plantearles ideas de paz, de ir a la escuela, conseguir un trabajo, la posibilidad de salir de los barrios por otros medios que no sean el crimen y la violencia. La mayoría están interesados.



NPT trabaja con múltiples pandillas al mismo tiempo. La primera vez que las pandillas se encuentran en un contexto de no violencia es a través de torneos de fútbol; el segundo es compartiendo murales que pintan acerca de la paz que, irónicamente, se encuentran en las mismas calles que han sido peleadas como sus territorios. JP me dijo que “esta pintura mural es simbólica en el sentido de que las pandillas siempre están vigilando su territorio. Los murales recuperan las paredes con mensajes de paz en lugar de mensajes de violencia.”


La primera mitad del programa de nueve meses culmina en la negociación de tratados de paz entre pandillas que a menudo han estado en guerra durante generaciones. De los jóvenes que participan en el proceso, los que demuestran mayor compromiso son invitados a unirse al Programa de Educación y Formación de NPT. Aquí es donde los jóvenes comienzan a integrarse en la sociedad y aprenden a forjarse un futuro positivo y próspero para sí mismo.



Todos los maestros de NPT son graduados del programa y todos, como JP, solían ser como los niños con los que trabajan. Debido a la experiencia de vida compartida, los líderes son capaces de tener empatía con sus estudiantes y generar confianza. Las aulas están en las calles de los barrios; sin embargo, existe un mundo de separación entre las realidades de antes y las que están siendo enseñadas.


El término "programa formativo" es revelador. JP me explicó que "es un programa educativo basado en valores: responsabilidad, paz y no violencia, liderazgo, sexo seguro, desarrollo de un proyecto de vida y derechos humanos.”


Le pregunté a JP sobre la metodología de las clases ¿Cómo se enseñan los derechos humanos a estos niños que han vivido lo contrario? Su respuesta fue la de Gandhi: “con el que está a tu lado.”



Para no perderse en el esfuerzo,” continuó, “a pesar de que hay muchas pandillas y los problemas son muy grandes, nos enfocamos en los que están allí y quieren ser ayudados ¿Con quién empiezo a trabajar? El más cercano a mí ahora.”


Algunos niños son resistentes, pero NPT nunca pierde de vista a los que no puede alcanzar, a los que aún no están listos. Al vigilar de cerca a todos los jóvenes en los barrios, NPT trabaja para llevar a otro joven al centro de su revolución silenciosa por la paz—y está funcionando.



Desde 2011, ha habido cientos de graduados. Debido al éxito de estos graduados, la ONG comenzó a recibir fondos de empresas mexicanas. Gracias a este apoyo, se abrieron más escuelas de capacitación. En septiembre del 2017, había 250 graduados del Programa de Educación Formativa de NPT y 250 jóvenes vulnerables que habían sido rescatados de su violencia de origen. Desafortunadamente, debido a la corruptos y caprichosos políticos, la organización perdió mucho de su apoyo en 2018 y tuvo que detener sus actividades por más de un año. Al no permitir que la política corrupta se interponga en su camino, Nacidos Para Triunfar ahora está funcionando nuevamente y ha extendido su proyecto en Cancún. JP me dijo que su objetivo es ir a donde sea que los necesiten, tanto en México como a nivel internacional.


Al final de nuestra entrevista, le pregunté a JP cuál cree que sea el origen de la violencia. Él respondió de inmediato "en casa". Por supuesto, lo que sucede en un hogar está inevitablemente relacionado con fuerzas globales de pobreza y privilegio. Sin embargo, los más cercanos a nosotros son nuestros maestros y el cambio empieza de verdad con el que está a tu lado.


Gracias al JP (Juan Pablo García Aguiñaga) por su generosidad de espíritu y su ferocidad de resistencia. Tú eres una inspiración para todo aquel que se preocupa más allá de sí mismo.


https://www.facebook.com/nptriunfar/


Sobre la escritura:

Karen Moe es una escritora, artista visual, performer y activista feminista. Su trabajo se enfoca en el género, la violencia sistémica, y la justicia. Ha sido publicada en revistas como Border Crossings, ArtSpace, WhiteHot y Revista192. Es la editora y fundadora de la revista Vigilance: Fierce Feminisms. Karen ha exhibido y actuado en todo Canadá, en los Estados Unidos y en México y recién terminó su primer libro, Victim: a Manifesto. Karen vive y trabaja en Vancouver, Canadá y en la Ciudad de México.


Sobre el traductor:

Habacuc Morales es un estudiante de enseñanza de español como lengua extranjera. Profesor de lengua italiana, francesa, portuguesa, español y náhuatl, así como traductor de las mismas. Amigo. Escritor. Viajero.



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